Realidad nocturna
Ausencias y demencia se hacen hueco en la noche.
Te ves sentada contemplando la madrugada, pensando y pensado... Hasta lo pensamientos más recónditos se vuelven para atormentarte.
Y te das cuenta que estás solo, sin nadie más que tu propia compañía y eso duele.
En la madrugada de la noche se hacen presentes los fantasmas que ocultas por el día. Sientes ganas de llorar o de gritar, pero sientes algo que te ahoga y eso, eso es lo que más te duele. Porque en realidad no quieres hacer ninguna de las dos. Ya sea por miedo a despertar a todos los fantasmas a la vez o porque simplemente te haces el duro...
Qué triste, ¿no?. Y así pasa cada día, por el día otra historia, por la noche otra realidad.
N A D A.
Y
LA
N A D A
S E V U E L V E
T O D O
Y
N A D A
A
LA
V E Z
