Confusión
Buscando la manera de descifrar este laberinto de pensamientos que vienen y van sin más.
Trato de adentrarme en cada recoveco de cada palabra.
Mas, me siento desolada al hallar nada.
Se va haciendo largo todo, más largo, largo, largo.
¡Y el laberinto no para de crecer!
Yace la desesperación por salir, salir...
Abrir la puerta y ver la luz al fin.
Pero puede más este mar de laberinto.
Es como si fuese una enredadera de desilusiones y alegrías racionadas, las cuales se contradicen entre sí.
Y se van dando de bruces unas a otras.
Te atrapan, te ahogan, te absorben, te matan.
