Heretogeneidad de la noche
En el fulgor de la noche abstraída y en el silencio de la misma.
Se cuecen las soledades prematuras y maduras.
Se hacen presentes los fantasmas que ocultas en el día.
Se cuecen los pensamientos, las lágrimas reprimidas y el insomnio. Todo junto.
Formando así conjeturas de palabras mudas que se disuelven en un suspiro...
Suspiro ambivalente y gutural
Y en un instante, el abismo
Y en un instante, el alma desencajada,
El desfallecimiento, el desdén.
La lugubridad.
